Lenin: Julio, 1916: Balance de la discusión sobre la autodeterminación
Balance de la discusión sobre la autodeterminación)
fue escrito por Lenin en julio de 1916. Publicado en ruso en octubre de 1916, en el Nº 1 de Sbórnik Sotsial-Demokrata.Digitalizado para la RED VASCA ROJA por Juan Mª (López de Sá y de) Madariaga. Enero, 2000.
En el número 2 de la revista marxista El Precursor (Vorbote, abril de 1916), que edita la izquierda de Zimmerwald, se han publicado las tesis en pro y en contra de la autodeterminación de las naciones, firmadas por la Redacción de nuestro Órgano Central, Sotsial-Demokrat, y por la Redacción del órgano de la oposición socialdemócrata polaca, Gazeta Rabotnicza. El lector encontrará más arriba el texto de las primeras y la traducción de las segundas. Es quizá la primera vez que se plantea el problema con tanta amplitud en la palestra internacional: en la discusión que sostuvieron en la revista marxista alemana Neue Zeit hace viente años (en 1895-1896), antes del Congreso Socialista Internacional de Londres de 1896 Rosa Luxemburgo, C. Kautsky y los "independentistas" polacos (los partidarios de la independencia de Polonia, el PSP), que representaban tres puntos de vista distintos, el problema se planteaba únicamente con relación a Polonia. Hasta ahora, a juzgar por las noticias de que disponemos, el problema de la autodeterminación ha sido discutido de modo más o menos sistemático únicamente por los holandeses y los polacos. Tenemos la esperanza de que El Precursor conseguirá impulsar la discusión de este problema, tan esencial en nuestros días, entre los ingleses, norteamericanos, franceses, alemanes e italianos. El socialismo oficial, representado tanto por los partidarios descarados de "su" gobierno, los Plejánov, David y Cía., como por los defensores encubiertos del oportunismo, los kautskianos (incluidos Axelrod, Mártov, Chjeídze y otros), ha mentido tanto en esta cuestión que durante mucho tiempo serán inevitables, de una parte, los esfuerzos por guardar silencio y eludir la respuesta y, de otra parte, las exigencias de los obreros de que se les dé "respuestas concretas" a las "preguntas malditas". Procuraremos informar oportunamente a nuestros lectores del desarrollo de la lucha de opiniones entre los socialistas del extranjero.
Para nosotros, los socialdemócratas rusos, el problema tiene, además, una importancia particular; esta discusión es continuación de la sostenida en 1903 y 191385; el problema suscitó durante la guerra ciertas vacilaciones ideológicas entre los miembros de nuestro Partido, y se exacerbó a consecuencia de los subterfugios a que recurrieron jefes tan destacados del partido obrero de Gvozdiov o chovinistas como Mártov y Chjeídze para soslayar la esencia de la cuestión. Por ello es preciso hacer un balance, aunque sea previo, de la discusión iniciada en el palenque internacional.
Como se ve por las tesis, nuestros camaradas polacos replican directamente a algunos de nuestros argumentos, por ejemplo, acerca del marxismo y el proudhonismo. Pero en la mayoría de los casos no nos responden de modo directo, sino indirecto, contraponiendo sus afirmaciones. Examinemos sus respuestas directas e indirectas.